La soja, al igual que todas las plantas, transpira agua en forma de vapor. En este proceso interviene
un fenómeno de demanda de la atmósfera y de oferta de agua por parte del suelo: es conocido
que existe una relación casi directa entre los procesos de crecimiento y la cantidad de agua absorbida
y evaporada desde las hojas.
Efecto del riego sobre el rendimiento de soja en el Norte de Santa Fe
